En octubre de 2011 arrancó lo que sería el esfuerzo más
importante de los últimos años para poder reintroducir al lobo gris mexicano en
su hábitat natural, en nuestro país. Había esperanza, había optimismo, había
posibilidades de que los cinco ejemplares -tres hembras y dos machos-
aprendieran a cazar, a sobrevivir por ellos mismos -considerando que eran
ejemplares en cautiverio, como los otros 100 que hay en México- y que,
finalmente, pudieran reproducirse después de un año y así echar a andar lo que
se conoce como el ciclo de la vida.
Las cosas salieron mal, trágicamente mal. El silencio
oficial, que antecede a las malas nuevas, ya ponía sobre aviso a los
interesados en darle seguimiento al programa. Excélsior buscó a Luis Fueyo
MacDonald, titular de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas
(Conanp), en su lugar sólo halló evasivas, pretextos fatuos que intentaban
alargar ese momento de dar la cara, como esperando que la situación de los
lobos mexicanos liberados en la Sierra de San Luis, Sonora, se acumulara con
ese montón de cosas que pierden importancia, vigencia e interés; como esperando
que se perdiera la memoria de la especie en peligro de extinción, igual que
todas las noticias que se olvidan con el tiempo; acaso como esperando que los
lobos muertos revivieran, para reivindicar al programa.
Por fin, el silencio se rompió sólo para dar conocer el
fatal desenlace:
La primera baja ocurrió en ese mismo mes -octubre-, cuando
uno de los machos murió aparentemente atropellado. En diciembre, dos hembras y
el otro macho fueron envenenados en la zona conocida como La Última Pradera,
ubicada al noroeste de Chihuahua.
Sólo dos meses bastaron para que la campaña del lobo gris
mexicano fracasara. Dos meses más para admitirlo. ¿No se supone que estaban
siendo monitoreados a través de radio collares con sistema satelital? ¿No se
supone que había una campaña de educación para los pobladores? ¿No se supone
que asesorarían a los ganaderos para que aprendieran a convivir con los lobos?
Nada de esto importó, fueron atropellados y envenenados, como ratas. Finales
que vaticinan el de la hembra que se mantiene con vida -esperemos-.
El aviso del norte
Regresar al lobo gris mexicano a su entorno natural, no iba
a ser una tarea fácil. Los vecinos del norte llevaban la delantera y después de
una década encontraron que el programa no funcionaba, ni para los lobos, ni
para los rancheros, ni para los conservacionistas, ni para los biólogos
federales. El aviso estaba, el mensaje no se recibió o no se quiso recibir.
El programa generó frustración y resentimiento. Cuatro
ganaderos de la región quebraron, además de las sequías y la depreciación del
producto, los lobos mexicanos mataron cientos de cabezas de ganado. Las esposas
de los ganaderos vociferaban a las autoridades porque estaban a punto de perder
su herencia, su patrimonio.
Los ambientalistas culparon a las prácticas de pastoreo y al
mal manejo del gobierno. Funcionarios federales y estatales, y los demás
sectores que participaban en el programa de protección a esta especie en
peligro de extinción tratarían de solucionar los problemas. En la versión
oficial, actualmente se encuentran trabajando en un programa para ver si es
viable la exclusión del lobo gris mexicano de la lista de fauna silvestre
amenazada.
La historia del exterminio
El especialista, Juan Pablo Gallo, relató en un breve
documento cómo fue el exterminio del lobo gris mexicano en la Sierra de
Huachinera. Los lobos grises depredaban el ganado cerril y montaraz; la primera
reacción de los afectados siempre ha sido la misma: matar todo lo que se les
atraviese en el camino, no importa si son lobos, pumas, osos; los rancheros
responden a la ley del más fuerte y las armas de fuego son más fuertes que los
animales. Se organizó una matanza despiadada y masiva contra los lobos. Los
mataban como podían, a balazos, cazados con cepos, envenenados. Pero eso no era
suficiente, había que acabar con to-dos, así que capaban sus madrigueras y
mataban a las crías a palos. Después de la carnicería sólo quedó una pareja de
macho y hembra:
…quedó un par de ellos, un macho y una hembra los cuales
merodeaban en la Sierra de Huachinera, como siguieron alimentándose de ganado,
fueron rastreados, les colocaron cepos, carne con veneno 1080, les construyeron
agujeros-trampa denominadas “loberas” por todas partes y no los podían matar
(…). Esta situación duró cerca de cinco años, lo cual motivó que se hiciera una
gran cruzada por parte de los ganaderos de la región para dar con los lobos y
aniquilarlos; así fue como con un intensivo rastreo encontraron la madriguera
de la hembra en la parte más alta del monte conocido como la “aguja del tubito”
la cual alcanza los 2,200 metros de altura; excavaron la madriguera y
encontraron cinco cachorritos muy pequeños que aún no habían abierto los ojos,
con palos mataron a cuatro de ellos y un ranchero se quedó con uno de los
cachorritos macho para criarlo. Los rancheros se apostaron y esperaron que
llegara la hembra a su madriguera, a la que aniquilaron a balazos.
Se presume que el macho que quedó, murió de viejo. El
cachorro fue ultimado un par de años más tarde por quien le había salvado la
vida. Y yo me pregunto ¿esas personas que no tienen reparos en masacrar a palos
a cachorros indefensos podían “aprender a convivir con los lobos”? ¿Tienen idea
de la importancia del lobo? ¿Son capaces de dejar de matarlos, acaso?
Un final trágico
En la tragedia, los protagonistas se enfrentan contra el
destino, provocando un desenlace fatal. Al final, la muerte o la destrucción se
impone al personaje principal, como una especie de expiación por la afrenta.
Cuatro de los cinco lobos grises mexicanos que fueron regresados a su ambiente
natural, murieron. Aún se esperan los resultados de los estudios toxicológicos,
para identificar los agentes químicos que los mataron. La esperanza de que el lobo
gris mexicano regrese a sus dominios se antoja cada vez más lejana. La gente no
está preparada, el gran depredador llamado hombre, con sus armas, sus intereses
y su crudeza no dará un paso atrás. Se trata de la vida, o come el lobo o comen
los hombres. El más fuerte vencerá -y es una pena-.
El enfrentamiento entre el hombre y el lobo ya había sido
retratado poéticamente -por Rubén Darío- hace más de un siglo, además de su
naturaleza alegórica es, también, una llamada de atención sobre esta dualidad
de naturalezas irreconciliables:
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.
LOS MEXICANOS SE CARACTERIZAN POR SER EN SU MAYORIA GENTE IGNORANTE Y ESTUPIDA INCAPAZ DE PODER MANEJAR ESTE TIPO DE SITUACIONES, NO TIENE LA CAPACIADAD DE MIRAR MAS ALLA DE SUS PROPIAS NARICES, GENTE PENDEJA, NO SE DA CUENTA QUE SE DESTRUYE Y DESTRUYE A LOS DEMAS PERO PUES AHI ESTA EL REFLEJO DE SU IMBECILIDAD, UN PAIS LLENO DE VIOLENCIA, LO MALO ES QUE LA VIDA NO ES JUSTA DEBERIA DE PASARLES LO MISMO QUE ELLOS HACEN, NO A LOS QUE SON INOCENTES
ResponderSuprimirpara los olimpicos mucho pinche clavadista karateca gimnasta corredores y para los mundiales mucho pinche equipo y toda la mierda y para fauna un ningun pinche grupo de personas que sea capaz de estar rastreando a 5 lobos con toy y collares y radio y todo ese pedo para nada!!!!!
ResponderSuprimiresto es mexico aqui no pasa nada pero no todos los mexicanos son inutiles aquienes aun sabes hacer su trabajo pero lamentablemente hay gente que no si quiera te dan esa oportunidad
la repeti muchas veces la sociedad es estupida gente que solo estorba ingenas, meztizos y criollos todos son iguales solo roban oxigeno deberia ser eiminados gente que solo es un paracito de este planeta destruyen consuen y roban estupidos sin cerebro gente ignorante por eso estan asi cada quien tiene lo que se merece si se mueren de habre que se mueran . la raza huana debe reducir su numero las especies animales an estado mas tiempo en este planeta que los humanos.
ResponderSuprimirBienvenidos a nuestro mundo!!!! Los biologos vemos con tristeza que a los demas seres humanos les importa un carajo la vida!! Si se matan por un kilo de cocaina que les va a a importar una especie endemica de su pais?? Esto no es de patriotismo si quiera nosotros los mexicanos no somos patriotas, se trata de tener una conciencia ecologia, se trata de saber que el mundo no es infinito y los recursos que estan en el tampoco lo son, pero que podemos esperar los biologos, ambientalistas, etc. Si estamos inmersos en una sociedad donde los narcotraficantes son caudillos revolucionarios estamos inmersos en una sociedad en la cual se le aplaude al que mas pisotea al vecino de al lado!!! Mi solucion con todo el dolor de mi corazon es que las Areas Naturales Protegidas no sean solo eso, sino que sean restringidas y que no pase ninguna persona que no tenga la conciencia ecologica, lo siento por sus hijos porque no podran conocer un lobo mexicano mas que en fotos, Gracias Mexicanos!! Gracias por no ser patriotas!! Gracias por no respetar la vida!!! Ahora si son peores que virus!!!
ResponderSuprimirla mejor seria exterminio de los humanos pero no todos lo merecen espero que el 2012 pase algo y cree mas concienza
ResponderSuprimirChinga pues casi nunca me expreso asi pero esta vez no hay de otra, pinches indios pendejos, mentalidad de rancho estupida...
ResponderSuprimirCONCUERDO CONTIGO CALIBRE. PINCHES RANCHEROS Y A PESAR DE QUE SE LES TRATA DE EDUCAR SE MONTAN EN SU MACHO QUE NO ES QUE PURA IGNORANCIA. AHORA COMPRENDO PORQUE NO SALEN DE SER RANCHEROS.
ResponderSuprimirPinches indios analfabestias, con razón los ven como unos canibales,si los exterminan no pregunten por que los manden a la verga de este planeta
ResponderSuprimirEs mas toda la gente decente que vive en este pais que mande a exterminar a esos putos indios feos ,flojos ,pendejos e inutiles para ya no tener que soportar a tanto indio mugroso de lastre
ResponderSuprimirPinches indios analfabestias, con razón los ven como unos canibales,si los exterminan no pregunten por que los manden a la verga de este planeta
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