2012/08/28

La cosecha de México


Les voy a contar la realidad de la vida en mi pueblo, de mi México , la historia de su gente que vive cerca de los pastales , cerca de las cinetecas, cerca de un pequeño bosque y cerca del mar, gente de colonias rurales o populares, gente promedio que vive en fraccionamientos con grandes hectáreas muy bien dimensionadas. Es increíble que buscando pocas palabras no encuentre una para explicar lo que se siente correr en la sangre de mi raíz mexicana.

“LO QUE SIEMBRAS COSECHAS” ¿Cuál es el significado de este sonado y conocido refrán?  En nuestro diccionario, la palabra sembrar, significa: Esparcir semillas en un terreno preparado para que germinen y den plantas o frutos.

Ya sabes si te has preparado lo suficiente; para sembrar la semilla de la conciencia en tu familia o vives preparándote para sembrar la semilla de la incertidumbre con toda la gente. Porque  cosechar es bueno lo malo, es levantar  malos frutos o esparcir mal las semillas. Es la misma cosecha la que marca el final del crecimiento en una estación; es esta misma cosecha la que te hace dar una limpieza, clasificación y división a los frutos ¡Tus frutos! .No es tarea fácil, es una decisión crítica, que depende del equilibrio ante las posibles condiciones heladas, o periodos no calientes fuera de temporada. También depende de la tierra donde coseches, porque la tierra se divide, la tierra se escoge, la tierra se prepara; porque sería imposible querer cosechar en el hielo. Así sabrás entender un poco, cuales son las divisiones que cada uno pone a su vida y a sus convicciones.


Y como tratar de no entenderlo, si ya se escucha a una mujer por alguna parte decir a su familia o amigos ¡por fin! se sembró la semilla del amor y tendrá un hijo y no es de esperarse que en la familia nos digan que nos centremos. Pues son las cosechas de nuestros padres las que nos hacen entender de la vida, porque los frutos deben de ser muy maduros y buenos. Aún que; pará mucha gente será incomoda la idea, de preparar Algunas cosas para obtener frutos más adelante, porque nadie es igual y el significado no es lo mismo. La mayoría vive desvalorizando los frutos de casa, algunos viven tratando de sembrar simpatía toda su vida y mueren sin darse cuenta que no tenían simpatía ni por ellos mismos. Otros viven alimentándose y alegando palabras, mentiras o discursos.  Sembrando opiniones negativas a causa de sus pocos conocimientos al tema y sus respuestas vagas o suposiciones sin ninguna base o buen juicio.

Todo juicio centrado tiene sus lados opuestos, donde eres malo si dices mentiras y eres bueno si sabes aceptar tus verdades y como evitar indagar algunas otras respuestas, si la explicación en casa no es suficiente y la que te dan en la escuela carece de la enseñanza a tus propias creencias o tus razones para vernos iguales. Si tu o cualquiera, podían escribir con la muñeca izquierda tenias que obedecer la enseñanza para tener una vida mucho mas recta o derecha; Para que entendieras la diferencia de tener escuela y no vivir trabajando desde niño cosechando, sembrando su propio destino y escuchando día a día a su padre o abuelo decir “llévatela por la derecha” o” Tenemos que levantar la cosecha “Que diferencia tiene ser pobre o rico si el sistema de creencias no suelen ser las más ideales. No era más sensato enseñar que nadie es más que nadie y que todos tenemos los mismos derechos y obligaciones.

Podría empezar con la semilla religiosa que le enseñaron a una niña o un niño, explicando lo que te enseña el catecismo, “Y resucito al tercer día y está sentado a la derecha del padre y de nuevo vendrá con gloria para juzgara a vivos y muertos” EL CREDO CATOLICO.

Generalmente se lleva a cabo una misa que celebra el sacramento de la eucaristía, la unión con Cristo; En donde la biblia y la vela que te regalaba tu padrino, tenía como adorno unas pequeñas uvas y un poco de trigo de alguna cosecha. Como no deleitarse con los manjares que dan como alimento, pues no he conocido alguno que no tenga un buen sabor a fruta acompañado por una verdura o sazonado con alguna semilla .Sin olvidar el significado del vestido o el traje por supuesto en blanco ya que representa la pureza, el pago anticipado de la ceremonia, la decoración de la iglesia y la canasta de la limosna. 

Tomar solo la ostia porque el vino solo es para el padre y en la fiesta se le regala al padrino; Este que se elige para brindar ejemplo moral y ética a su ahora ahijado; Es ese mismo padrino que con los efectos del vino,  platica entre dientes de las sonadas celebraciones privadas de curas, padres y arzobispos; donde cuenta la leyenda de los invitados de honor, que son sus niños y estos son monaguillos; No se sabe si los sientan a la derecha o  a la izquierda del padre, o del dios al que le reza cada uno de estos individuos, o los que se volvieron cristianos cuando el alcohol, las drogas y los excesos de su vida terminaron destruyendo sus cosecha en la vida. Estos que se dedican a profesar y a sembrar la semilla de teorías de un cambio extraordinario, recibiendo a Cristo en su casa y en su vida. 

A mí esto me suena a primera comunión a edad madura, pues no dice el buen mexicano “ya estas grande y quemado para querer sembrarme una semilla de tu vida “.”y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y a muertos y  su reino no tendrá fin” ahora entiendo porque en estas elecciones hasta los difuntos votaron, pues tenía que seguir sus ideas religiosas porque aquí mismo te enseñan que su reino no tendrá fin. No son muy diferentes las religiones, ya que en todas lo que importa es que confieses tus pecados, así podrás dejar un poco de tus culpas dando un poco de lo tuyo en canastas de limosna, en misas con celebraciones que no se respetan, ni por los mismos padres, no son muy diferentes porque en estas lo que importa es con lo que cuentes para donar a tu iglesia para el perdón de tus pecados.

Iglesias a las que se llegaba cruzando ese campo por la derecha lleno de desolación donde hace algunos años se sembraban todo tipo de alimentos como jitomate, chile, papas, aguacates, maíz, “chicharitos” y muchas más semillas. Ese campo dividido donde hoy se sigue ejemplo de deportistas muy mexicanos, que al pasar su imagen en televisión brindan orgullo y alegría a su tierra, de su gente, esa que los sigue para ver su desempeño en el campo de juego. Ese campo que para indígenas o marginales no es el mismo, no es el mismo en que se sembraban los sueños, en el que se cosechaba la fuerza de una familia, no es el mismo en el que se despreocupaban por sufrir hambre.

Allá a lo lejos se ve la desigualdad de su raza. Porque podría existir división en la familia, mas no aprendieron a alimentar su hambre despreciando el amor que nació de raíz en casa .porque “pena no es ser pobre y humilde, penoso es olvidar tus raíces tus valores” y verte en otro lugar manejando tu vida y tu auto del otro lado, bebiéndote valores que no son muy mexicanos; Y aun que anunciaran cerveza “mexicana”, por todos es bien sabido que esa ya ni nos pertenece pero nos embriagamos con ella para sentir menos pena por nosotros mismo.

Los valores ahora se traducen en una pelota, que entretienen al niño, joven y adulto hambriento, para que olvide su dignidad por tratar de conseguir un mejor futuro. Es importante portar orgulloso una camiseta de la selección nacional, ya no es importante saber porque se iza la bandera, la misma que con sus tres colores representa la patria que se nos ha brindado la patria que no se olvida, muchas veces he escuchado, mi tierra sin patria, ni bandera. Mi bandera con su hermoso verde a la izquierda dándonos un poco de esperanza, la que cada uno de nosotros necesitamos, a la derecha ese inevitable rojo que nos recuerda la sangre derramada de nuestros héroes caídos y un increíble blanco; el color por el cual algunos aun luchamos, ese blanco de un país renaciendo como una semilla en un campo. El blanco de la unión del hombre con la naturaleza y cada ser vivo que existe en nuestro planeta. Porque dichosos somos los que al ver nuestro escudo recordamos cuando en la escuela nos enseñaron a entonar nuestro himno nacional mexicano, saludar a la bandera con la mano derecha cerca del pecho tocando el corazón que nos llena de vida. Es triste ver como se pierden nuestras costumbres sin darnos cuenta que en el mundo, la belleza de nuestra bandera es muy bien valorada. 

En México solo se habla de un deporte y todo buen pambolero disfruta de su juego de la vida, se conecta y festeja dependiendo del lugar donde lo disfrute, tv en casa, en un campo, en el pueblo o en un súper estadio llegando triunfantes hasta en  helicópteros .Es ahí donde se siembra la incertidumbre donde se  grita de inconforme  “arbitro comprado” ,“ arbitro vendido “porque en este juego  no importa hacer mucho caso a lo tramposo que puede ser un rival en el campo, lo importante es sentirse victorioso y  gritar: ¡ya ganamos!¡ si se pudo ¡¡si gano yo, gana México!.   No hablamos mucho de olimpiadas pues ahí se esconde una noche donde los derrotados fueron niños jóvenes y muchas mujeres. Jugadores tendidos en el campo de guerra, donde sus únicas armas eran sus creencias, gente que fue tendida por la izquierda injusta identificada con pañuelos blancos. Levantando sus armas con la mano derecha de la demagogia del poder que nos gobierna. Estos son los triunfos las victorias que aquí en mi México se manejan.” La victoria de oro en las olimpiadas”
Cuánto vale un sueño, cuánto vale la juventud, esa edad no alcanza para comprender de la vida, esa edad funciona para ser mejor individuo, para estudiar para prepararse porque allá adelante las cosechas se levantan. Porque saber sembrar se aprende desde niño, se aprende a lidiar con plagas que destruyen nuestro alimento para así saborear cualquier fruto sin intoxicarnos con venenosos fertilizantes.

Cuánto vale la vida de un joven que tuvo que trabajar desde muy pequeño, agachando la cabeza y usando sus fuerzas y sus manos para entender que en la vida no todo te lo da la escuela, no todo te lo dan en casa, muchas cosas te las da la calle, es ahí donde se aprende la mayor parte de lo que sabemos, es ahí donde tenemos miles de niños huérfanos, esas mismas calles donde se ven campos de batalla por un mejor estatus, una mejor aceptación por las personas, esas calles donde aparecen miles de mujeres víctimas de la violencia, esas calles donde vemos gente de campo buscando oportunidad en una ciudad que no los ve iguales, esas calles donde se ven jóvenes limpiando vidrios echando fuego o entreteniendo a los desiguales. Ese es el olor acumulado a un montón de tontas exigencias, es un olor a la inconformidad de esas viejas prácticas que dejaron ya de complacernos. Porque la autocritica sana perdió el verdadero sentido como enseñanza. Nos hicieron creer que dejaríamos de basar nuestras aspiraciones en cosas grandes. 

Para sobajarnos y poner nuestras aspiraciones basadas en excesos, en libertinaje, en corrupción, en envidia, en avaricia, en intolerancia, para juzgar a otra gente y no tener ni una simple y sana exigencia propia. Sabes que eres parte de todo, porque analizas tu vida hasta que te agredieron por no portar ropas caras, por no tener una linda casa con un auto ensamblado fuera de tu tierra. 

No sé cual haya sido la reacción que tuviste cuando eras niño y te ponían apodos, pero sabes que ese niño tenía más carencias que tú, las carencias que te da la pobreza económica, todas esas carencias que te impone una sociedad consumista. Esas son la suma de todas tus experiencias, es el reflejo de tu persona en un espejo, saber que no vives engañado, que ya ni siquiera te molesta el mal aliento del de al lado. Ése olor viene de la poca oportunidad en un país en el que no pasa nada, en un país donde te brindan un cheque, una tarjeta, una gorra y una camiseta sin darte ningún seguro.

Sera porque al final de un túnel, todo lo que se expone pega a la luz y te brinda una respuesta, porque aquel doctor zurdo, con letra poco entendible sabe que el lado izquierdo del cerebro maneja el lado derecho de todo el cuerpo y viceversa. Porque la vida no podría ser oxigenada si no existiera el trabajo en conjunto de una arteria en el corazón a fin de alimentar las células en todo el cuerpo. Cuanta cultura se supone nos hace falta, a los que estamos aquí, mirando cómo se intentan ofender unos a otros. ¿Por qué de izquierda para un chofer? ¿Por qué derecha para escribir un texto? ¿Por qué pensar en divisiones? Cuando lo más obvio es que el que pelea es el pobre contra el más pobre. ¿por qué? ofender la vida de los que han votado indudablemente por un día más para alimentarse, el que recibió la despensa  que para ellos es el verde de una cosecha llena de  esperanza; o el que recibió el cheque con muchos ceros, que para ellos sin dudarlo significa el rojo y la sangre de su crecimiento. Una mejor casa, un mejor auto, aunque sea su salario el que no recibirá en futuro ningún aumento. Traducido para algunos lectores conscientes una decisión muy ignorante. Porqué Una cosecha mas temprana puede evitar las condiciones perjudiciales pero dar lugar a una producción más “pobre” en cantidad y calidad. La misma calidad que te dio la vida de nacer en esta tierra mexicana.

La calidad de sus trabajadores expertos: ingenieros, profesores, médicos, licenciados, agentes, escritores, ejecutivos, pequeños y grandes comerciantes o gente muy independiente, personas desvalorizadas por no tener una foto y un titulo en la sala de su casa, esas personas que son grandes triunfadores, ese 72% que esconde el gobierno, esa gente que es la que impulsa realmente la economía mexicana jóvenes con carencias económicas pero no carencias intelectuales y no olvidemos a nuestro ejército mexicano que es muy maltratado por su tenientes además de estar muy mal pagados, donde hemos perdido a miles en un interminable campo de batalla contra delincuentes desertores unidos con el narcotráfico y el gobierno. Aquí en mi país vales por lo que tienes pero muchos sabemos que los que tienen no lo hicieron solos, pequeños y grandes emprendedores que dan estructura a una clase que no se lo merece todo.

Personas que se merecen una democracia limpia, muy a pesar de la minoría que está conforme, grandes personas que aun recuerdan con orgullo las tradiciones mexicanas personas que entonan el himno nacional mexicano saludando a su patria a su bandera, niños que sueñan con ser profesionistas, jóvenes queriendo alcanzar metas, mujeres con oportunidades iguales, somos todos esa gente, todos somos ese México que simboliza lo blanco, la unión, en busca de nuestra libertad tomada  por unos cuantos represores. Levanten lo que cosechan, pues existe justicia para que los frutos siempre tengan buenos sabores.

  Jazmin Garcìa Gomez

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