2012/08/22

La paradoja del menor infractor: ¿Víctima o Delincuente?



Todo sujeto menor de edad es legalmente un niño y se encuentra sujeto a los tratados internacionales firmados por México en diversas cumbres de derechos humanos, condicionado por organismos como el Banco Mundial,  ONU, UNICEF, CEPAL (Comisión económica para América Latina), BID (Banco Internacional de Desarrollo) entre otros, que controlan diversos apoyos, subsidios y préstamos económicos para nuestro país.

Esto se ha convertido en una navaja de doble filo ya que, si bien, México pierde soberanía, también se ve obligado a implementar políticas públicas que promuevan la equidad y la igualdad para sus ciudadanos a pesar de los intereses políticos internos que se vean afectados, lo cual, dado el trágico escenario al que nos enfrentamos en ese sentido puede ser visto como una gran ventaja.

Tal es el caso del derecho penal en relación a los menores infractores. El derecho internacional infantil contempla su supremacía sobre los derechos de los adultos, lo que significa que un niño tiene en teoría, el doble de derechos de un adulto y debe ser protegido a toda costa por sus tutores y en caso de ser pertinente por el Estado.


En México, sin embargo se ha encontrado un atajo a este hecho al tipificar a ciertos menores infractores como adolescentes, no como niños, lo cual, de manera tramposa, alude a un estatus legal distinto al de los niños y los sitúa en un limbo jurídico, ya que en hasta el momento la legislación de los delitos cometidos por esta población son responsabilidad de los estados y no están homologados a lo largo del país.

De esta manera se ha formado una cadena legal, al estilo del teléfono descompuesto, donde los derechos y obligaciones de los adolescentes mexicanos no se encuentran bien tipificados y carecen de la claridad necesaria para llevar a cabo un proceso judicial transparente y productivo, ya que a final de cuentas, lo que se busca es reinsertarlos a la sociedad como sujetos funcionales y productivos. Está claro que para llegar a este punto nos falta mucho por hacer.

Los centros de diagnóstico, cumúnmente conocidos como reformatorios, son lugares de asinamiento con condiciones insalubres, en los que muchas veces se suscitan graves casos de abuso, tanto por parte de la autoridad como de los mismos internos, que tienden más alla de extinguir sus tendencias antisociales, a exacerbar las mismas, profundizando así su condición de marginalidad y abandono.

Sobre esto último cabe mencionar el hecho de que muchos menores son abandonados por vergüenza, por venganza o por culpa, por sus familiares, que se desatienden de sus necesidades y los dejan a su suerte, convirtiéndolos en blanco fácil de la explotación y la delincuencia organizada al interior y exterior de los centros de reincerción social para menores.

Lo cierto es que los delitos por los que son consignados son cada vez más graves y más frecuentes, su asimilación por los grupos delincuenciales se ha vuelto cada vez más evidente con la detención de varios menores de edad con expedientes sangrientos y condenas insignificantes, que más que motivo de miedo y respeto a aquellos que quisieran seguir sus pasos, se han vuelto motivo de burla. Es un hecho que en México los niños juegan a ser sicarios, cantan himnos que los alaban en los narcocorridos y viven pensando que para tener justicia, hay que hacerlo con los propios ya que no existe una figura positiva dentro del gobierno que les permita pensar de una manera diferente.

¿Qué será de los huerfanos del narco en México?, ¿qué será de los hijos de los policías y militares caídos?, ¿qué será de los hijos de los secuestrados?, ¿con qué futuro sueñan frente a la tumba de sus padres? 

Es de vital importancia que como ciudadanos, observemos de cerca aquellos procesos jurídicos relacionados con este tema, que nos informemos al respecto para así, poder formar un criterio y tener más allá de una queja, una opinión propositiva que nos permita no solo castigar los delitos, si no prevenirlos.

@5Hermila

5 comments:

  1. Por ahi dicen que los pecados de los padres los pagaran los hijos.

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  2. En México si te robas una torta de tamal y te agarran, te meten a la carcel 10 años. Pero, si te robas millones de pesos en el melate, no es delito grave.

    Gracias constitución, gracias legalidad. También gracias 5anto por defender esta sagrada legalidad que permite que estas cosas pasen diario. Viva México.

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  3. La violencia genera mas violencia...
    Si el mismo presidente tiene las manos llenas de sangre, siendo que el debiera representar los ideales y valores de la const., que podemos esperar de aquellos que sufren las consecuencias de su narco fallida guerra?

    Matar es un delito, pero eso solo aplica al que nadie es.... el gobierno nos mata de hambre y se mofan de nosotros, pero a ellos nada les pasa... sucede que el reparte siempre le toca la mejor parte. :(

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  4. Es increible que en este país se criminalize a los menores y que a los grandes criminales de cuello blanco que empujaron a sus comunidades a la miseria, a la ignorancia, a la desintegración y hasta en algunos casos la delincuencia para subsitir, sobrevivir, etc, no les pase nada al contrario vivan una vida de virreyes.

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  5. Es increible que en este país se criminalize a los menores y que a los grandes criminales de cuello blanco que empujaron a sus comunidades a la miseria, a la ignorancia, a la desintegración y hasta en algunos casos la delincuencia para subsitir, sobrevivir, etc, no les pase nada al contrario vivan una vida de virreyes.

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