2012/08/21

MÉXICO EN GRAVE RIESGO DE NO RECUPERAR SU DERECHO A LA PAZ, AL PROGRESO Y A LA DEMOCRACIA


Homilía de Fr. Raúl Vera, O.P. Obispo de Saltillo
Saltillo, Coah., 19 de agosto de 2012

Miren atentamente como viven, no sean como imprudentes, sino como prudentes. Aprovechen la ocasión, corren malos tiempos. Por tanto, no sean insensatos; traten de comprender cual es la voluntad de Dios. (Ef. 5,15-17)

Nuevamente, en la situación por la que pasa nuestro país, el Señor nuestro Dios nos vuelve a enfrentar con la verdad, para que de esa manera lleguemos a ser libres de toda sumisión y esclavitud (Cf. Jn 8,32). En la lectura del libro de los Proverbios que se nos ha proclamado, volvemos a escuchar a la Sabiduría personificada que, como hemos dicho en otras ocasiones, esta Sabiduría que se nos presenta como un persona en los libros del Antiguo Testamento, está anunciando el misterio Trinitario y el misterio de la Encarnación, es decir, la Sabiduría de Dios, el Hijo de Dios, la Palabra eterna de Dios, que vino a poner su casa entre nosotros en el momento culmen de la historia humana (‘la plenitud de los tiempos’ lo llama San Pablo en Gál. 4,4).

San Juan en su Evangelio nos dice claramente que la Sabiduría de Dios, que está junto a Dios y es Dios (Cf. Jn 1,1-2), se hizo hombre verdadero -se hizo carne- (Cf. Jn 1,14), sin disminuir en nada su condición divina, y en este hombre que es Jesús, el Hijo único de Dios, que está en el seno del Padre (Cf. Jn1,17-18), podemos poseer las enseñanzas de la Sabiduría de Dios, lo que significa abandonar la ignorancia y asumir el camino de la prudencia (Cf. Prov. 9,6).

En el libro de los Proverbios la Sabiduría utiliza las figuras del pan y del vino como medios para darse a sí misma a quien la quiera recibir, en un banquete que comparte en la mesa de su propia casa con los sencillos y, de manera especial, invita a su mesa a los faltos de juicio, para que abandonen su camino de ignorancia (Cf. Prov. 9,1-2; 5-6) .
Por su parte, San Pablo nos enseña el día de hoy en su carta a los Efesios, que estemos atentos a nuestra manera de conducir la vida, que no sea como imprudentes, sino como prudentes, aprovechando el tiempo. Que no seamos insensatos, sino que tratemos de comprende cuál es la voluntad de Dios (Cf. Ef 5,15-17).

En el Evangelio Jesús nos habla de la Sabiduría Divina que es Él y que se nos da en forma de alimento, que es la Eucaristía, donde Él se nos da plenamente bajo la apariencia del pan y del vino. Y decimos apariencia porque bajo esas especies (lo que aparece), está en verdad en lo primero, su cuerpo y en lo segundo, su sangre. Con ese alimento nosotros nutrimos todo nuestro ser, y nos vamos transformando en la manera de ser del alimento que tomamos, que es la misma Sabiduría Divina en persona. De tal manera nos nutre este alimento, que nuestras potencias de la inteligencia y la voluntad se van impregnando de un nuevo modo de ser, y con esas potencias del alma empezamos a actuar con criterios más cercanos a los criterios de la mente de Cristo y a las opciones de la voluntad de Cristo. Nos vamos transformando en personas humanas más perfectas, en quienes en su pensar y actuar, de manera connatural, empezarán a estar presentes la prudencia y el buen juicio que caracterizaron a la vida humana de Jesús. Por eso Cristo dice: “Lo mismo que el Padre que me ha enviado vive, y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí (Jn 6,57).

Este alimento nos ayuda a que, desde un recto pensar y un recto sentir y actuar, podamos comprender la Palabra de Dios, la Sabiduría de Dios, para llevarla a la práctica; de esa manera, la Palabra de Dios impulsará toda nuestra vida personal y nuestra interacción con la vida de las y los demás, como parte que somos del organismo social, y el destino que compartimos con la comunidad humana, en el tramo del proceso histórico que nos toca protagonizar.

La Sabiduría hace referencia a la prudencia, porque por medio de esta virtud organizamos nuestra vida personal y comunitaria, en los fines y objetivos que nos proponemos alcanzar. La prudencia es la virtud que nos ayuda a elegir los medios más adecuados para lograr los objetivos que nos planteamos. La prudencia forma parte no solamente de la organización de nuestra vida personal, sino que es parte importante en la conducción del conjunto social. Quienes conducen al conjunto colectivo de la sociedad deben actuar guiados por esta virtud, pues a ellos les corresponde poner los medios que permitan alcanzar todo lo que nos corresponde como un pueblo, dentro del marco de los derechos colectivos, que son los derechos sociales, económicos y culturales.

Esta Palabra de Dios suena tremendamente actual en este momento de la historia de México, pues la falta de discernimiento y de prudencia, lo que la sabiduría llama ‘falta de juicio’, en quienes deben preparar el camino futuro del país, libre de injusticias, violencia y muerte, está llevándolos a punto de dar una solución que nos ponga a los mexicanos a una ruina todavía más profunda, de aquella en la que ya nos encontramos.

En el panorama postelectoral, dentro de los derechos sociales, económicos y culturales que tiene el pueblo mexicano, hay que mencionar de manera muy fehaciente el derecho a la paz, el derecho al progreso y el derecho a la cultura democrática que tenemos las ciudadanas y los ciudadanos. Por eso he dicho al comenzar mi homilía que Dios nos habla de modo muy claro hoy, en este Vigésimo Domingo del tiempo Ordinario de la liturgia Eucarística de la Iglesia, para confrontarnos con la verdad.

Por la delicada situación que vivimos en México, la prudencia y el buen juicio obligan a actuar a los miembros de los así llamados Organismos Autónomos, que deben calificar las pasadas elecciones federales, pensando en estos derechos que los mexicanos no solamente debemos alcanzar, como si los estuviera logrando, sino que en este momento de violencia, fracturación social y cúmulo de injusticias por todo el país, hablamos de que la actuación prudente y decidida de organismos tales como el IFE, el TRIFE y la FEPADE, y la misma PGR, nos conduzcan a recuperar nuestro derecho a la paz, al progreso y a la democracia.

Estamos a punto de que se aprueben una serie de irregularidades cometidas en el pasado proceso electoral, irregularidades que están siendo oportunamente denunciadas, no solamente por algunos partidos políticos, sino por organismos de la sociedad civil que se especializan en dar seguimiento a procesos electorales, y miembros de los organismos de comunicación social nacionales y extranjeros, que con notoria responsabilidad cívica y política, se han dado a la tarea de investigar todas las irregularidades que han acompañado a los comicios pasados. Se han exhibido pruebas documentales de tales irregularidades, donde se manifiesta una clara manipulación e inducción de la preferencia del voto, actuadas por medios de comunicación que aceptaron contratos deshonestos en el manejo de los fondos públicos, de parte de quienes los hicieron con ellos.

A lo anterior se ha agregado la ya clásica y consabida compra del voto, que todos conocimos y vimos públicamente, a la luz del día, durante los pasados comicios, agravado tal asunto con las muy probables complicidades con el crimen organizado durante los tiempos de campaña, que se están manifestando a través de las pesquisas que, como ya dije, están realizando algunos partidos políticos y equipos de medios de comunicación social, cuyos resultados manifiestan los caminos torcidos que han seguido los fondos que sirvieron abiertamente al apoyo deshonesto a las campañas.

Tales caminos son los que se utilizan para el lavado de dinero sucio: triangulaciones, empresas fantasmas, prestanombres, desvíos de dinero de los fondos estatales, etc. Esta situación de complicidades con grupos obscuros, se está poniendo de manifiesto en esta descarada contienda por los controles de territorio entre los grupos delictivos, que se ha recrudecido a través de actos violentos, en los momentos precisos en que se da un cambio de regímenes políticos en los niveles federal y estatal.

Está claro que quienes se están negando a verificar si dichas acusaciones de manejo de dinero de procedencia ilícita tienen fundamento o no, llevan al país hacia un desfiladero sin fondo, lo conducen por un camino que apunta a una trampa mortal. Es inmoral que no se pongan los medios para deslindar las elecciones de las complicidades con el crimen organizado. Se sabe en los medios especializados en la investigación de la violencia que proviene del crimen organizado, que dichas complicidades se fortalecen a través de los partidos políticos, durante las campañas electorales; que se siguen fortaleciéndose por medio de la impunidad en que se dejan tales delitos, a  través de las omisiones en que incurren las estructuras de justicia de los regímenes políticos en el poder, que deben investigar los delitos que se cometen durante las campañas.

Este fortalecimiento del crimen organizado se logra cuando se hacen tratos de impunidad mutua entre el régimen que gobierna y el partido que ingresará en el poder, para dejar impunes tales delitos, para que quienes ingresan al poder no persigan a quienes se fueron. Si se trata de un cambio de régimen dentro del mismo partido político, los tratos de impunidad se hacen entre las personas que se van y las que se quedan.

De este modo es como se va acrecentando en el país el poder de la delincuencia, así llamada organizada. Por ello, quienes detentan la autoridad en este momento para juzgar y calificar el pasado proceso electoral, deben darse cuenta de que si para cumplir su cometido actúan como si fueran personas faltas de juicio y de prudencia, cosa que no se le admite ni se le perdona a un gobernante, alejarán más a México y a todas y todos sus ciudadanos, del derecho a la paz, del derecho al progreso y del derecho a la Democracia.

Seguimos invocando la ayuda de Dios por la intercesión de la Santísima Virgen de Guadalupe, en estos momentos tan aciagos y tristes para México y para los mexicanos. Así sea.

Comisión de Comunicación de Atención a Medios / Diócesis de Saltillo

3 comments:

  1. Necesitamos una idea superior para frenar la imposición no podemos permitir que nos gobierne la union del "pri" y los Zetas"
    Así no puede funcionar un pais de delincuentes que siempre se pelean unos a los otros
    por el momento la única solución que podria frenar y hacer renunciar al pri seria matarlos de hambre de dinero VOTO por un paro nacional y mega boicot a los monopolios!!

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  2. Completamente de acuerdo Paro nacional indefinido hasta que se invalide la eleccion, hay que organizarse con los campesinos para comprar con ellos la despensa, no comprar cocacola, cancelar cablevisiom, no comprar ende soriana , aurrera ,liverpool.

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  3. Este Obispo es un hombre extraordinario por eso ha estado amenazado de muerte por el gobierno y lo peor es que nada que ver con Norberto Rivera, este sr. estuvo pre-candidateado para recibir el premio nobel y sí es un verdadero católico y servidor de Cristo y con su valentía y lucha y trayectoria debe ser siempre recordado como el obispo Samuel Ruiz.Y gracias por ponerlo aquí sus palabras son valiosísimas.

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