2012/09/07

Informe Presidencial, Fuego “Amigo” y Bloqueos del Narco

Los anuncios televisivos y radiofónicos para promocionar el VI Informe de Gobierno con los “extraordinarios éxitos” obtenidos en la guerra que en forma autocrática decretó Felipe Calderón, el 12 de diciembre de 2006, contrastan como la noche respecto del día con dos hechos del pasado fin de semana.
La balacera en Tres Marías, Morelos, el viernes 24, en la que participaron ocho vehículos y 20 integrantes de la Policía Federal en contra de dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) y su chofer (¡un capitán de la Armada de México!) que se transportaban en una camioneta de Relaciones Exteriores y con placas alusivas a ella. Patricia Espinosa permanece calladita respecto al suceso y el número de agentes estadunidenses que trabajan en territorio mexicano.
  
Por si el hecho de alto impacto mediático y consecuencias bilaterales no fuera suficiente, el sábado 25 el cártel Nueva Generación desquició con 22 bloqueos las principales arterias de la zona metropolitana de Guadalajara, y los reeditó al día siguiente en varias carreteras de Jalisco, probablemente para demostrar que permanece intacta su infraestructura humana y material con todo y que su capo fue detenido antes. Se repite la misma historia tras la detención y/o asesinato de los capos: los corporativos criminales reproducen liderazgos y capacidades operativas.


En tanto, el que cobra como gobernador, un dipsómano exhibicionista con estrechos vínculos con Juan Sandoval Íñiguez, sólo atina a enviar un mensaje digital para decir que todo “está en orden”. Emilio González Márquez se inspira quizá en Fausto Vallejo y su “oasis michoacano” cuando sus paisanos están angustiados, aterrados, por La Familia y sus competidores.

Ambos sucesos y sus consecuencias parecen suficientes para que el abogado, economista y administrador público que dentro de 90 días tendrá que vivir del ejercicio de una de las tres profesiones, amén del espléndido sueldo y prestaciones a cargo de nuestros bolsillos por ejercer desde Los Pinos, modifique el contenido triunfalista de los anuncios, aunque permanezca el extraordinario amor propio que ostenta al colocar su figura en el centro de los comerciales.

Nada más al cruzar el Suchiate, le recuerdan al comandante supremo mexicano que “su guerra es un virtual fracaso”. Se lo dice el general retirado Otto Pérez Molina, presidente de Guatemala, quien no sólo propone la despenalización las drogas sino demanda a Estados Unidos que “todos los cargamentos que hemos encontrado recientemente para la fabricación de drogas sintéticas, deberían ser compensados por Estados Unidos”. El precio que debe pagar EUA “es el que les representaría a ellos si esos cargamentos llegaran a su mercado”. Qué lección de dignidad y de realismo frente a un Calderón Hinojosa que le hace el trabajo sucio a Washington a costa de la vida de 120 mil compatriotas.

La espeluznante cifra de muertos es la proyección que editorialmente hace el parisino Le Monde, para cuando concluya el gobierno de quien hizo de sus valores espirituales respecto a las drogas prohibidas, el eje de su política sexenal que, por fortuna, fracasó también en el afán de mutarla a de Estado.

El genocida baño de sangre, los cientos de miles de desplazados de sus casas y ciudades, los miles de huérfanos y desaparecidos, la vulneración sistémica de los derechos humanos, entre otras gravísimas herencias de la fundamentalista guerra de Felipe del Sagrado Corazón de Jesús, es sintetizada con precisión por el periódico parisino: “Esa auténtica hecatombe constituye, y de lejos, el conflicto más mortífero del planeta en los últimos años.”

 Fernando Mandujano

No comments:

Post a Comment