2012/09/03

#YoSoy132 y el FAJ clausuran sede del TEPJF


“Por vendepatrias, por corruptos, por burlar la voluntad popular y corromper la democracia”, el movimiento #YoSoy132 Guadalajara y el Frente Amplio Jalisco (FAJ) clausuraron de forma simbólica, a través de una manta con tales reclamos, la Sala Guadalajara del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

En el marco del último informe de la gestión presidencial de Felipe Calderón y como parte del calendario de acciones de resistencia contra la “imposición” de Enrique Peña Nieto, cientos de tapatíos –700 según agentes de vialidad, alrededor de 1500 conforme a los convocantes– retomaron las marchas en pugna, a decir de las consignas portadas, de defender la democracia.

Bajo las premisas de terminar con dictaduras septuagenarias, un conjunto inicial de integrantes del FAJ partió alrededor de las 17 horas de la Plaza Juárez de la ciudad, donde previamente difundió información. El grupo avanzó por la Calzada Independencia hasta llegar a la avenida Juárez, donde dobló para encontrarse con el resto de los inconformes: el movimiento #YoSoy132.

La fusión se dio en el lugar que el movimiento estudiantil en su versión tapatía ha convertido en su bastión, el Parque Revolución. Quienes se dieron cita ahí, comenzaron el camino en el sentido contrario a la avenida Vallarta para toparse cara a cara con sus aliados, dar media vuelta y continuar la marcha, ahora en un mismo sentido y con las voces multiplicadas.
La primera escala se dio a un par de cuadras. A los pies del paraninfo de la Universidad de Guadalajara los asistentes clamaron por el término “de los charros y los poderes fácticos” que, dijeron, existen en la máxima casa de estudios. Fue ahí mismo donde esperaron la llegada del paso, rezagado pero celebrado de una representación del Centro Jalisciense del Adulto Mayor y del Migrante.


La manifestación transcurrió en una tarde de sábado, en las que la vida social de la ciudad aflora, en ella participaron quienes prefirieron tomar las calles a la cerveza fría de los múltiples bares asentados en dicha arteria, y al tiempo que marchaban, recriminaban a quienes eligieron la segunda opción –“a ti que estás pisteando, también te están chingando”–, gritaban, y por lo mismo apelaban a su entendimiento –“borracho consciente se une al contingente”–. El alcohol venció esa pequeña batalla, no hubo éxito.

Algunas cuadras adelante, y quizá por las pancartas que hablaban de un México luctuoso o por las manifestantes vestidas de viudas dolientes por una democracia ausente, fue sobre el asfalto que se extiende a los pies de una funeraria, que uno de los inconformes decidió plasmar con aerosol un lema sobre el artículo 39 y las revoluciones pendientes, lo que generó un leve encuentro entre manifestantes y los policías municipales, quienes se arrebataron una lata de spray mutuamente sin mayores altercados.

Al llegar al cruce de la avenida Chapultepec, el contingente se detuvo algunos minutos para camuflarse con el flujo de jóvenes que convirtieron esa vialidad en una larga pista de baile por el festival musical en curso. Ante el apoyo de algunos de los melómanos –demostrado a puño alzado– y la indiferencia de tantos otros, las consignas contra el político mexiquense no cesaron.

Ya bajo una leve llovizna el contingente siguió su camino hasta la glorieta Minerva, a la que se le dio –aunque sin los triunfalismos a los que está acostumbrada ocurran bajo su resguardo– una especie de vuelta olímpica. Una vez hecho acto de presencia en el símbolo de la ciudad, el grupo avanzó hasta llegar a la Sala Regional del Tribunal, ubicada en la calle de Morelos.

La presencia del edificio, aún tapizado por los carteles de rechazo colocados por los mismos #YoSoy132 en días previos, desató nuevamente los gritos de “¡Fraude! ¡Fraude!” y “¡Fuera Peña!”.

Ya en el destino, las muestras de repudio tuvieron entonces tres frentes: “No más sangre”, fue el reclamo a dirigido al presidente en turno; “el pueblo no te quiere”, gritaron a su futuro sucesor; “vendidos de mierda” fue una de las interpelaciones más sutiles dirigidas al Tribunal, a quien acusaron de convertir la patria, la democracia y el futuro, en simples productos de cambio.

Ahí se dio pie a la lectura de un contrainforme sobre la administración de Felipe Calderón, el mismo que fue replicado en todas las ciudades del país donde se organizaron manifestaciones.

“Nosotros no aceptamos este México que quiere dejarnos la clase política, y rechazamos las mentiras que quieren imponernos como realidad. Por esto es que el movimiento #YoSoy132 ha llevado a cabo un intenso proceso de análisis que nos ha llevado a articularnos con académicos, organizaciones civiles y movimientos sociales que a lo largo y ancho del país reclaman la democratización de la vida pública y el fin del modelo social prevaleciente en México”, expresaron.

En el texto del que dieron cuenta se clamó por la democratización de los medios de comunicación; un cambio de modelo educativo, científico y tecnológico; una transformación del modelo económico neoliberal; modificaciones en el esquema de seguridad nacional y justicia -el cual, dijeron, ha costado más de 80 mil muertos-; una mayor vinculación con los movimientos sociales y un nuevo modelo de salud.

“Ha sido un sexenio lleno de hambre, exclusión, desinformación, desigualdad, enfermedad, despojo, represión y muerte. Felipe Calderón es responsable por estos seis años de decisiones tomadas a espalas de la sociedad. Sabemos que este gobierno ha sido la continuación de un sistema corrupto, donde unos cuantos imponen sus intereses sobre las necesidades de los más y sabemos que con Enrique Peña Nieto este sistema simplemente tomará un nuevo rostro y otra vez nosotros, la sociedad pagaremos los costos impuestos por esta clase política. Pero también sabemos que hoy tenemos la posibilidad de organizarnos, de resistir contra estas políticas, de proponer un país diferente”, concluyó el informe alternativo.

Tras de la lectura, el inexorable cansancio hizo lo propio, las pancartas –ya tocando el piso- dejaron el Tribunal y las voces se callaron. Al menos por una semana, pues convocaron,  el próximo 8 y 9 de septiembre, a la Primera Convención Estatal Contra la Imposición, a realizarse en la localidad de Temacapulín, susceptible de ser inundada a causa de la edificación de la presa El Zapotillo.

“La lucha sigue”, es una de las consignas que, hasta ahora, el movimiento continúa repitiendo.

No comments:

Post a Comment