jueves, 4 de abril de 2013

¿Cuántas armas hay en Tamaulipas?

¿Cuántas armas hay en Tamaulipas?
 

Los programas de intercambio de armas por vales de despensa, aparatos electrodomésticos y hasta despensas, han servido como una ventana que permite ver la cantidad y el calibre de armas sin registro que existen en la entidad. Lo que se ha visto, hasta estos momentos, es preocupante.
 
Nadia Irene González Guzmán
Matamoros, Tamaulipas
 
 
Ajuzgar por los resultados de los programas de canje realizados en la frontera tamaulipeca, los residentes de la entidad están armados con pistolas, escopetas y fusiles automáticos cuya existencia había pasado casi desapercibida para las autoridades.
 

                    De acuerdo a la Sedena, el proyecto de canje de armas permite que cualquier pistola, rifle, escopeta o munición que se encuentre en posesión de los ciudadanos, sea cambiada por artículos electrodomésticos de valor similar, con la garantía de que los dueños de los artefactos tendrán un trato confidencial y no serán investigados respecto al origen del armamento que entregan.

Aunque estos programas se han realizado con anterioridad en Tamaulipas, no ha sido sino desde hace un par de años cuando han comenzado a cobrar notoriedad entre la sociedad.

Esto ha provocado que de 2012 a la fecha se haya duplicado el número de armas entregadas voluntariamente por parte de la población civil.

De acuerdo a reportes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) durante el año 2012 se canjearon 43 armas largas del uso exclusivo del Ejército, 17 armas cortas, 46 cargadores, 593 cartuchos de diferentes calibres y 5 granadas de humo.

A cambio de este armamento, los ciudadanos recibieron desde vales de despensa hasta algunos aparatos electrodomésticos.

Sin embargo, el más reciente de estos programas, realizado en Matamoros, arrojó que durante la primera semana de su aplicación se duplicara el número de artefactos entregados por la ciudadanía.

Rodrigo Herrera Huizar, comandante de la Guarnición de la Plaza, informó que en esta frontera se instalaron dos módulos para el intercambio de armas por vales de despensa, mismos que estuvieron ubicados en la Presidencia Municipal y la Zona Militar ubicada en el Ejido La Venada.

“Garantizar que estas armas no sean usadas para lesionar a terceros es pioridad para  la Secretaria de la Defensa Nacional y no se realiza ningún tipo de investigación por el uso o procedencia de las armas, pues lo que finalmente se busca es que no sean usadas en futuros eventos violentos”, dijo el militar.

Durante la primer semana, más de 80 armas de todo tipo fueron entregadas para su canje por parte de los ciudadanos.

Esto generó que los 60 mil pesos que las autoridades castrenses tenían destinados para todo el programa, se terminaran en los primeros siete días de su aplicación.

Fueron tantas las personas que acudieron al llamado de la Sedena, que fue necesario que las autoridades municipales solicitaran el apoyo de la iniciativa privada para recolectar más recursos económicos y poder continuar con el intercambio.

Israel de León Medina, secretario del Ayuntamiento en Matamoros, reveló que gracias al apoyo de la iniciativa privada se lograron obtener alrededor de 22 mil pesos que fueron suficientes para poder canjear otras 20 armas más.

Por su parte el alcalde, Alfonso Sánchez Garza, agradeció a los integrantes de organismos empresariales en la ciudad por su apoyo para poder recolectar los recursos extras que se necesitaban para continuar con el programa.

“La verdad estamos muy contentos por la respuesta que está teniendo la gente al entregar sus armas, lo que permite vivir en una ciudad con tranquilidad y paz, que es lo que está demandando la población en general”, dijo.
Sánchez Garza exhortó a los empresarios de Matamoros a seguir apoyando esta iniciativa, que busca reducir la cantidad de armamento que está en los domicilios de los residentes de esta frontera.
 
 
 

AQUÍ HAY DE TODO
 
Cuando se pregunta al oficial del módulo qué armas son las más comunes en la ciudad dice con ironía: “Es Matamoros, aquí hay de todo”.

Admitió que esta frontera es considerada una de las más peligrosas por la cantidad de armas en poder de los civiles, por lo que es muy difícil determinar cuál es el arma más común.

Recordó que hace un año se recibieron fusiles automáticos R-15, AK-47 también conocidos como “cuernos de chivo” y M-1 y hasta un lanzagranadas.

También se dieron algunos actos ejemplares, como el de un ciudadano que donó su arma calibre .22.

“Agradecemos el valor cívico de éste ciudadano y lo conminamos a ser portador de una nueva opinión acerca del uso de las armas con el resto de la ciudadanía, sobretodo si se trata de algunas que son de elevada peligrosidad”, aseguró el responsable del módulo.

Sin embargo El creciente interés de la ciudadanía por participar en este programa, ha provocado algunos problemas al momento de aplicarlo.

En Matamoros, por ejemplo, las personas que buscaban intercambiar su arma por vales de despensa tuvieron que esperar hasta tres horas para poder cumplir con el trámite.

Incluso se dieron casos de personas que prefirieron irse del módulo con la promesa de que volverían más tarde.
Los problemas se incrementaron cuando se acabaron los recursos económicos disponibles para pagar el armamento que llevaba para su canje.

De hecho algunos reportes periodísticos aseguran que en Matamoros decenas de personas se quedaron esperando poder cumplir con el proceso.
 
 
 
 
UNA OFERTA ATRACTIVA
 
Las reglas de este programa contemplan que las personas que entregan su armamento pueden recibir un mínimo de 500 pesos en vales de despensa, dependiendo del estado en el que se encuentre lo que entregan.

Sin embargo si lo que llevan es un fusil de asalto o un arma de uso exclusivo del Ejército, entonces el ciudadano puede recibir 5 mil pesos en vales de despensa o mucho más.

Una de las ventajas de este proyecto es que las autoridades castrenses no realizan ningún tipo de investigación respecto a la persona o el arma que está entregando para su canje.

Esta particularidad ha generado que en otras entidades de la República esta iniciativa haya tenido un gran éxito.
Un ejemplo es el estado de Chihuahua, en donde en la más reciente edición de este programa, las autoridades militares recibieron recibió 2 mil 940 artefactos en un plazo de dos semanas.

De acuerdo a los reportes en aquella entidad fueron entregadas 56 pistolas, 13 rifles, 10 granadas, cinco escopetas y 2 mil 856 cartuchos hábiles de diversos calibres.

Otras cifras oficiales revelan que entre los años 2001 y 2008, la Sedena ha canjeado poco más de 53 mil armas por dinero, despensas o computadoras en el territorio nacional.

Baja California es la entidad que más canjea armas con 16 mil 825 piezas, que van desde fusiles automáticos hasta pistolas hechizas. En segundo lugar se encuentra Chihuahua con 8 mil 341, el Distrito Federal con 4 mil 849 y Nuevo León con 4 mil 449. Cabe señalar que el 60 por ciento de todo este armamento funciona.

Para el coordinador General de Operación Regional del gobierno de Tamaulipas, Florentino Aarón Sáenz Cobos, expresó que esta iniciativa es una buena oportunidad para que la población tenga algún arma en su poder, la canjeé por una licuadora, una tablet o incluso una pantalla de plasma.
 
 
 
 
 
LAS LEGALES
 
Aunque en México la posesión de un arma de fuego para la legítima defensa del hogar y la integridad física es un derecho consagrado en la Constitución, en la práctica la política del Estado sobre este tema es confusa, pues por una parte fomenta el desarme de los ciudadanos y, por el otro, comercializa municiones, pistolas, escopetas y hasta rifles semi automáticos.

De acuerdo a información proporcionada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), por medio del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), del 2009 a la fecha más de mil 300 personas han recibido una licencia de porte de arma de fuego.

Datos de la misma Sedena revelan que en los últimos tres años la Secretaría (que es la única legalmente autorizada para hacerlo), ha vendido más de 20 mil armas largas y cortas.

Para realizar esta labor se creó la Unidad de Comercialización de Armamento y Municiones, que posteriormente fue denominada Dirección de Comercialización de Armamento y Municiones (DCAM).

El negocio ha sido redituable, pues de acuerdo a información proporcionada por la Sedena, en el año 2009 se vendieron 4 mil 934 armas largas y 3 mil 704 armas cortas. En el 2010 se comercializaron 4 mil 379 armas largas y 3 mil 388 armas cortas y hasta el 7 de septiembre de este año se han vendido un total de 2 mil 631 armas largas y 2 mil 319 armas cortas. Más de 20 mil en tres años.

Para poder adquirir los productos que se publicitan en el portal de internet de la Sedena (www.sedena.gob.mx), el interesado tiene que acudir personalmente a las instalaciones de la dependencia, ubicadas en la capital del país, portando el original de un permiso expedido por la Dirección General del Registro Federal de Armas de Fuego y Control de Explosivos además de cubrir en efectivo el importe de los artículos que pretende comprar, siempre y cuando éstos se encuentren en existencia.

Los tiradores mexicanos tienen a oportunidad de comprarle a la Sedena una gama de rifles, escopetas, pistolas y hasta fusiles semi automáticos. Estas armas van desde las carabinas calibre 5.5 mm, hasta las escopetas calibre .20 y los rifles 30-06.

Sin embargo los artículos que más llaman la atención son las carabinas y rifles semi automáticos marca Colt calibre .22, que son idénticos a los fusiles M-16 y R-15 que usan las fuerzas armadas. Además está el rifle semiautomático GSG calibre 22, que es igual al sub fusil Heckler & Koch MP5 que utiliza municiones calibre .9 mm.
Además están las pistolas Walther modelo P22, SP22 M1 Short y la SP22 M2 Long calibre .22, que son idénticas a escuadras Glock que van de las .9 mm hasta las calibre .45.

Las personas interesadas en adquirir cualquiera de estos artículos debe de contar con un permiso extraordinario para la adquisición de armamento y presentarlo junto con su documentación en la ventanilla de ventas a mostrador de la DCAM.

Una vez que se autoriza el permiso (su trámite tarda un par de meses), el interesado tiene que presentarse en las instalaciones de la DCAM en la Ciudad de México con el original y copia de su Permiso Extraordinario de Adquisición además de una identificación oficial. Una vez en este lugar tiene que pagar, además del costo del arma, un impuesto de 35 pesos por cada rifle, pistola o escopeta que vaya a adquirir.

Cabe señalar que para recibir el citado permiso, el interesado tiene que presentar una fotocopia de la cartilla del Servicio Militar Nacional liberada o (si es mayor de 40 años) el acta de nacimiento certificada por la oficina del Registro Civil.

En caso de que el comprador sea mujer, tiene que presentar su acta de nacimiento certificada por la Oficina del Registro Civil y si es extranjero, entonces requiere presentar la documentación que acredite su legal estancia en el país, como lo es la Forma FM2.

Además los posibles compradores necesitan presentar una carta de trabajo, especificando su puesto, antigüedad y percepciones, una carta de no antecedentes penales expedida por la Procuraduría General de Justicia del Estado donde residan y que no debe de tener una antigüedad mayor a los seis meses de expedida.

Otros documentos que se requieren son copia de un comprobante de domicilio, copia de una identificación con fotografía y en caso de que las armas sean solicitadas para tiro o cacería, una copia de la credencial del club cinegético al que el solicitante pertenece, donde se indique el día, mes y año del inicio y termino de su membresía.

Recientemente la DCAM puso a disposición de sus usuarios la oportunidad de adquirir vía internet tanto armas como municiones, sin embargo la única ventaja que ofrece esta opción es que el interesado puede pagar sus artículos vía depósito bancario, ya que de todas formas tiene que viajar a la Ciudad de México para recoger sus productos. De hecho la Sedena marca un plazo límite de 30 días para hacerlo.

Quienes lograron cumplir con todos estos requisitos, reciben una factura por cada uno de los artículos adquiridos y una copia de un documento donde se le informa que todos sus datos personales y los de sus armas quedaron registrados en el Instituto Federal de Acceso a la Información.

Estos trámites son tan complicados, que han promovido un floreciente mercado negro principalmente en las comunidades fronterizas.

Y es que al otro lado del Río Bravo, la adquisición de literalmente cualquier pistola, escopeta o fusil de asalto requiere únicamente de la presentación de un comprobante de residencia legal en Estados Unidos.

Gracias a que allá las leyes son más flexibles con la comercialización de estos productos, municiones, pistolas, rifles y escopetas se venden casi sin ninguna restricción en armerías, casas de empeño y tiendas deportivas del territorio norteamericano. Incluso existen comercios que publicitan en sus folletos y portales de internet fusiles automáticos u otro armamento de alto poder.

Por ello, cazadores, tiradores deportivos o particulares, prefieren pagar una cuota que va de los 20 a los 50 dólares a algunos residentes legales en Estados Unidos quienes se dedican a comprar armas para ciudadanos mexicanos, quienes posteriormente las introducen de contrabando al país.

Comprar el arma a la Sedena es apenas la mitad del trámite que el ciudadano tiene que cumplir para poder tener legalmente una pistola, rifle o escopeta.

De acuerdo a la ley, todos los propietarios de uno de estos artículos tienen que registrarlo ante la Secretaría de la Defensa Nacional, y para ello tiene que acudir a la Zona Militar más cercana y presentar el arma descargada, envuelta o en funda.

Además requiere mostrar una identificación vigente con fotografía, un comprobante de domicilio y la Clave Unica del Registro de Población. Todos estos documentos tienen que ser en original y copia.

En caso de que el interesado sea integrante de un club cinegético tiene que presentar original y copia de su credencial de afiliación. Si es ejidatario, comunero o jornalero, entonces tiene que mostrar un documento que ampare esta condición. Estos documentos vienen acompañados con el pago de un impuesto por la licencia.

Aunque la Sedena es la única instancia autorizada para la venta de armas, ha otorgado algunos permisos para que particulares vendan de manera legal municiones.

El problema es que existen muy pocos de estos establecimientos, por lo que los residentes de la zona fronteriza tienen que viajar cientos de kilómetros para poder comprar balas.

Quienes no desean exponerse a las sanciones que existen por la internación de parque o armamento procedente de Estados Unidos, tienen que viajar ya sea a Ciudad Victoria, Tamaulipas o Monterrey, Nuevo León, donde existen un puñado de comercios autorizados por la Sedena para vender estos productos.

Viajar cientos de kilómetros para poder comprar balas de manera legal, cuando pueden hacerlo cruzando la frontera, ha provocado que muchas personas decidan jugarse su suerte introduciendo de contrabando municiones y armamento.

Sin embargo si las cosas salen mal el costo es alto, pues de acuerdo al artículo 84 de la Ley Federal de Armas y Explosivos, se impondrá de cinco a treinta años de prisión “al participe en la introducción al territorio nacional, en forma clandestina, de armas, municiones, cartuchos, explosivos y materiales de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea o sujetos a control, de acuerdo con esta ley”.

Este artículo contempla las mismas sanciones al servidor público que permita la introducción de estos materiales e, incluso, a la persona quien adquiera estos objetos para fines mercantiles.

Aún así el “contrabando hormiga” de estos artículos es un problema que se sigue registrando en el país, debido a que son cada vez más las personas que requieren de armas y municiones para sentirse más protegidos ante el clima de inseguridad que se vive en todas las regiones del país.
(Con información de Gerardo Ramos)
 

En un año se han duplicado la cantidad de armas entregadas en canje
 
Todo tipo de armamento se ha visto en este programa
 
En Matamoros el ayuntamiento apoyó para la continuidad del intercambio de armas por vales de despensa
 
En las ciudades de la frontera se han instalado módulos para entrega voluntaria de armamento
 
Mucho de lo entregado está inservible
 
Se han entregado fusiles de asalto
 
El calibre es alto
 
El Ejército mantiene una campaña permanente de desarme
 
En Matamoros en dos semanas se acabó el dinero para el canje de armas
 
 
TABLA

Licencias a la alza
 
El clima de inseguridad ha provocado que cada vez sean más las personas que soliciten una licencia de porte de armas.
 
Año: 2009

Licencias: 393
 
Año: 2010

Licencias: 439
 
Año: 2011

Licencias: 510
 
Fuente: Sedena
 
 
TABLA
Un buen negocio
 
La venta de armas ha sido un buen negocio para la Sedena, que en los últimos tres años ha comercializado más de 20 mil piezas.
 
Año: 2009

Armas largas: 4 mil 934
Armas cortas: 3 mil 704
 
Año: 2010

Armas largas: 4 mil 379

Armas cortas: 3 mil 388
 
Año: 2011

Armas largas: 2 mil 631

Armas cortas: 2 mil 319
 
Fuente: Dirección de Comercialización de Armamento y Municiones (DCAM) de la Sedena.
 

 

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